El Ayuntamiento respalda el evento por su impacto económico y cultural, destacando su capacidad para posicionar a Madrid como referente internacional en grandes espectáculos. La concentración de conciertos durante varios días refuerza esa estrategia.
Sin embargo, en municipios cercanos como Getafe crece la preocupación. Vecinos y representantes políticos alertan sobre el aumento del tráfico, el ruido y la presión sobre los servicios, especialmente en zonas próximas al recinto.
La organización ha previsto medidas para minimizar molestias y garantizar la seguridad, aunque el volumen de asistentes y la duración de las jornadas — de hasta 12 horas — mantienen el debate abierto.
El recinto de Iberdrola Music, en Makondo Park, se consolida como uno de los principales espacios para eventos multitudinarios, pero también como un punto donde se evidencian las tensiones entre actividad cultural y vida cotidiana.
En una ciudad que apuesta por grandes citas internacionales, el reto pasa por equilibrar proyección global y bienestar local, en un modelo que sigue evolucionando concierto a concierto.