La actuación afectará directamente a la vida cotidiana de miles de vecinos que cruzan cada día bajo el puente o utilizan las conexiones entre la avenida de la Albufera, la M-30 y la avenida de la Paz. El objetivo municipal es reducir el impacto visual y urbano del scalextric sin llegar, por ahora, a soterrarlo, una demanda histórica del barrio que el Ayuntamiento sigue considerando inviable a corto plazo.
El proyecto contempla peatonalizar varias zonas bajo el puente y reorganizar las paradas de autobús para facilitar el paso de personas. También se crearán nuevos pasos peatonales, áreas ajardinadas y espacios de estancia con bancos corridos. Según el consistorio, los peatones ganarán más de 3.700 metros cuadrados en una de las zonas más hostiles para caminar dentro de la ciudad.
La transformación también buscará suavizar el paisaje gris de la infraestructura con jardines verticales a lo largo de 750 metros de la M-30, pintura en tonos verdes y azules y nuevas pantallas acústicas. Además, se plantarán decenas de árboles y miles de arbustos para intentar reducir la sensación de asfalto permanente que domina actualmente el entorno.
Las obras arrancarán este verano y se prolongarán hasta principios de 2028. Durante ese tiempo, el barrio convivirá con trabajos de renovación del pavimento, alumbrado y mobiliario urbano. También se construirán nuevos espacios municipales bajo el puente, aunque todavía no se ha concretado completamente el uso de algunos de ellos.
La intervención ha reactivado además el debate político sobre el futuro del scalextric. Desde la oposición insisten en que el problema de fondo no se resolverá sin derribar o soterrar la estructura, mientras el Ayuntamiento defiende que esta es la única transformación viable en este momento.
El puente de Puente de Vallecas no es solo una infraestructura de tráfico. Para muchos vecinos representa décadas de división urbana, contaminación y barreras físicas entre barrios históricamente conectados. Su transformación refleja también cómo Madrid empieza a replantearse algunos de los grandes espacios construidos alrededor del coche y busca recuperar parte de la ciudad para peatones, vida de barrio y movilidad más amable.