La gran novedad es Trío de eclipses, una película inmersiva en formato fulldome que se proyecta en la cúpula del Planetario. La propuesta explica de forma visual cómo interactúan la Tierra, la Luna y el Sol, por qué se producen los eclipses y qué hace que algunos sean visibles desde un territorio concreto.
La programación conecta directamente con tres grandes citas astronómicas: los eclipses que podrán observarse desde España en 2026, 2027 y 2028. El objetivo es que el público llegue preparado, sepa qué esperar y entienda también cómo mirar el fenómeno de forma segura.
Las sesiones de Trío de eclipses estarán disponibles del 17 de julio al 12 de agosto, con pases generales a las 13:00 de martes a domingo. Los fines de semana habrá además una función extra a las 19:00, una opción útil para quienes busquen un plan cultural al final de la tarde.
De martes a viernes, a las 18:00, algunas proyecciones contarán con intervenciones en directo de especialistas en astronomía. Ese formato permitirá ampliar explicaciones, resolver dudas y convertir la visita en algo más cercano que una simple película científica.
Los niños también tendrán su propio espacio en la programación. Entre el 23 de julio y el 7 de agosto se celebrarán talleres infantiles dedicados al Sol y la Luna, con educadores, actividades adaptadas y una proyección en la cúpula para acercar la astronomía de manera lúdica.
El aniversario incluirá además una cita de alto nivel divulgativo: el 6 de agosto, el astrofísico Alex Filippenko ofrecerá la conferencia en inglés From the 2026 Total Solar Eclipse to the Dark Universe. Será una oportunidad para quienes quieran conectar los próximos eclipses con una mirada más amplia al universo.
El Planetario también repartirá gafas especiales gratuitas para observar eclipses de forma segura. Podrán recogerse entre el 17 de julio y el 12 de agosto en el propio Planetario y en varios espacios municipales, como museos, bibliotecas y centros culturales.
La cita deja una imagen clara de cómo Madrid puede convertir la ciencia en plan de verano. En una ciudad marcada estos días por el calor, el fútbol y las fiestas de barrio, el Planetario ofrece otra forma de salir de casa: sentarse bajo una cúpula, mirar hacia arriba y descubrir que el cielo también forma parte de la agenda cultural.