La actuación forma parte del soterramiento del trazado urbano de la A-5, una obra que afecta a uno de los principales accesos de entrada y salida de Madrid.
Hasta el 9 de noviembre, el paso inferior que conecta con la calle de la Huerta de Castañeda queda cerrado al tráfico. Como alternativa, el Área Municipal de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad habilita dos carriles en superficie en la misma dirección.
La circulación conserva un carril por sentido. El Ayuntamiento sostiene que el desvío permite trabajar en la zona sin reducir la capacidad de la vía.
El recorrido provisional está señalizado y balizado para ordenar los movimientos de tráfico y proteger a conductores y peatones. Se enmarca en el Paseo Verde del Suroeste, proyecto de regeneración urbana que busca mejorar la conexión entre barrios y hacer más accesible el espacio público.
La excavación del túnel y la obra civil ya han terminado. Ahora se trabaja en la iluminación; también avanzan la ventilación y los sistemas de control. Sigue pendiente la conexión con la M-30, para la que el Ayuntamiento prevé un último gran corte entre noviembre y diciembre, con el fin de demoler las rampas y unir el túnel con Calle 30.
El Consistorio prevé que el túnel empiece a funcionar en torno a Año Nuevo. La urbanización de la superficie ya ha comenzado y tiene un plazo de ejecución de 18 meses, por lo que se prolongará hasta el primer trimestre de 2028. Las obras del túnel suponen cerca de 350 millones; a esa inversión se sumarán otros 57,8 millones para urbanizar la superficie.
Desde 1968, la autovía separa barrios del distrito de Latina. Lucero y Aluche figuran entre los barrios afectados; también Las Águilas. Al otro lado quedan Campamento, dentro de Latina, y Casa de Campo, en Moncloa-Aravaca. Por la vía circulaban a diario 80.000 vehículos. El Paseo Verde del Suroeste prevé recuperar ese espacio y prolongar el bulevar peatonalizado desde la avenida de Portugal hasta la avenida del Padre Piquer, a lo largo de 3,2 kilómetros.