Este pequeño salón, conocido en su tiempo como gabinete de Maderas Finas, fue diseñado por el artista veneciano Mattia Gasparini y está decorado con un refinado trabajo en maderas nobles. En él, el monarca ilustrado mantuvo reuniones reservadas y tomó decisiones clave para la transformación de Madrid en una capital moderna. Tras un largo proceso de investigación y restauración, la sala vuelve a mostrar su mobiliario original: dos mesas, un sillón real y un taburete ministerial del ebanista José Canops, piezas que habían permanecido separadas durante más de dos siglos.
El espacio se reabrió oficialmente el 16 de septiembre y puede visitarse desde el Salón Gasparini. La reapertura supone un hito en la interpretación del Palacio Real, al permitir a los visitantes adentrarse en la faceta más íntima de Carlos III y comprender mejor el espíritu reformista de su reinado. El Palacio Real está abierto todo el año, con entradas desde 20 € y reducciones disponibles. Su acceso se encuentra en la Plaza de Oriente, uno de los enclaves más emblemáticos de Madrid.