La medida busca evitar problemas de salubridad y ordenar espacios donde cada día se cruzan miles de viajeros. Los controles se concentran en estaciones con mucho movimiento, especialmente en zonas del sur y en intercambiadores donde la afluencia facilita este tipo de venta informal.
Durante los últimos meses, varios vendedores se habían instalado con neveras portátiles y comida preparada, entre ellas empanadas, arepas y otros productos populares entre comunidades latinoamericanas. Suelen colocarse en accesos, escaleras o zonas de paso, aprovechando las horas de mayor tránsito y los eventos con mucha concentración de público.
El dispositivo arrancó tras la visita del Papa León XIV, en una semana de alta movilidad en Madrid. En los primeros cuatro días, los equipos de seguridad realizaron 23 intervenciones para pedir a los vendedores que abandonaran las instalaciones o sus inmediaciones.
Metro ha reforzado la vigilancia con agentes de paisano y presencia fija en los accesos más afectados. No hay por ahora una fecha de finalización para el operativo, que se mantendrá mientras persista la actividad en estaciones sensibles.
Los vendedores también han adaptado sus movimientos. En algunos casos se sitúan en el último tramo de las escaleras o alternan entre la calle y el interior para evitar tanto a la Policía Municipal como al personal de seguridad del suburbano. Según las intervenciones registradas, la mayoría recoge sus pertenencias y se marcha sin incidentes.
El fenómeno no se limita a las estaciones del sur. También se han detectado casos en Moncloa, Ríos Rosas y Avenida de América, especialmente coincidiendo con grandes eventos, cuando aumenta el flujo de viajeros y aparece una clientela más numerosa.
El refuerzo de controles deja una imagen muy concreta del Metro como espacio donde se cruzan movilidad, economía informal y convivencia diaria. La red no solo transporta viajeros: también refleja tensiones sociales que aparecen en la ciudad cuando muchas personas buscan ingresos en lugares de paso y la administración intenta mantener normas de seguridad, limpieza y uso común.