La reforma ha transformado por completo el espacio. Se han plantado más de 300 nuevos árboles, entre cipreses, naranjos y otras especies, junto a más de 2.000 arbustos como rosales y jazmines que devuelven color y aroma al recorrido.
El cambio no es solo visual. También se han renovado el sistema de riego, la iluminación y los elementos estructurales, como muretes y pavimentos, respetando el diseño original del jardín y mejorando su uso diario.
Uno de los puntos clave ha sido la recuperación de la fuente central y de los recorridos interiores. Ahora el espacio vuelve a funcionar como un lugar para pasear con calma, con más sombra, rincones y sensación de refugio dentro de la ciudad.
El jardín, muy afectado por el temporal Filomena, recupera así su papel dentro del parque como uno de los espacios más cuidados y singulares. La intervención refuerza la idea de una ciudad con más zonas verdes útiles y mejor mantenidas para el día a día.
Tienes un nuevo lugar (o uno renovado) al que ir a pasear, descansar o desconectar sin salir de Madrid. Más sombra, más vegetación y mejores caminos hacen que sea más cómodo pasar tiempo allí, especialmente en primavera y verano. Es una opción fácil para cambiar de rutina, dar un paseo diferente o simplemente encontrar un espacio tranquilo dentro de la ciudad.