El antiguo El Corte Inglés de Méndez Álvaro será demolido. En su lugar habrá un gran parque, un centro de movilidad para Bicimad y una torre de oficinas. El cambio afectará a la vida diaria y al paisaje del sur de Madrid.
El cierre definitivo del antiguo El Corte Inglés de Méndez Álvaro marca el inicio de una transformación urbana que cambiará la vida en el sur de Madrid. El edificio, que durante décadas fue referencia comercial y punto de encuentro, dará paso a un nuevo espacio donde la movilidad, las zonas verdes y la actividad económica se entrelazan.
El Ayuntamiento ha aprobado el convenio urbanístico que activa el proyecto Nuevo Sur‑Méndez Álvaro. La parcela, de casi 12.000 metros cuadrados, se reparte ahora entre el 72% de suelo municipal —destinado a dotaciones públicas y parque— y un 28% de propiedad privada para oficinas. El histórico centro comercial, abierto en 1992 y cerrado en 2024, será demolido en un plazo de entre 18 y 24 meses desde la aprobación definitiva. Las grúas y el movimiento de tierras serán visibles en el barrio durante los próximos dos años.
La mayor parte del terreno, ya en manos municipales, se convertirá en una gran zona verde de distrito y en un equipamiento público aún por definir, que se concretará en diálogo con la Junta de Arganzuela y los vecinos. La vicealcaldesa Inma Sanz ha señalado que el parque será el eje central del nuevo espacio, alrededor del cual se organizarán los edificios públicos y la futura torre de oficinas. El objetivo es crear nuevas conexiones peatonales y espacios de estancia en un entorno hasta ahora dominado por el tráfico y el uso comercial cerrado.
Bajo la superficie, el antiguo aparcamiento subterráneo de El Corte Inglés —con unos 28.000 metros cuadrados— se transformará en un Centro de Movilidad gestionado por la Empresa Municipal de Transportes. Allí se instalará la nueva base de operaciones y mantenimiento de Bicimad, con capacidad para gestionar hasta 9.000 bicicletas públicas. Además, habrá una base de grúa municipal con 1.200 plazas para vehículos retirados, un aparcamiento público rotacional de 320 plazas y un hub de movilidad eléctrica para flotas profesionales y recarga de vehículos de cero emisiones. El Ayuntamiento busca así convertir Méndez Álvaro en un nodo clave de movilidad sostenible, aprovechando su posición estratégica junto a la estación de trenes, autobuses y Metro.
En la parcela privada, de 3.311 metros cuadrados, se levantará una torre de oficinas de hasta 27 plantas. Este nuevo rascacielos, con una edificabilidad máxima de 51.776 metros cuadrados, aspira a convertirse en un referente del skyline del sur madrileño y en polo de atracción para empresas y empleo. La operación se enmarca en la estrategia municipal para consolidar el eje sur de la M‑30 como nuevo centro de negocios, en sintonía con otros desarrollos recientes en la zona.
Méndez Álvaro ha vivido en los últimos años una transformación acelerada, pasando de ser un área de paso a convertirse en uno de los nodos urbanos más dinámicos de Madrid. Su proximidad a la M‑30, la estación intermodal y los nuevos desarrollos de oficinas han cambiado el ritmo del barrio. Ahora, con la llegada de un gran parque, nuevas dotaciones y una torre que redefine el horizonte, la zona vuelve a ajustar su pulso y se prepara para una nueva etapa en la vida de la ciudad.