El hallazgo incluye tramos de raíles y adoquinado vinculados al antiguo sistema de tranvías que recorría la ciudad. Por ahora, estos elementos se mantienen intactos mientras la Dirección General de Patrimonio Cultural decide si deben conservarse, integrarse o retirarse.
Mientras tanto, el proyecto sigue avanzando en otras zonas. La intervención busca transformar este eje clave con menos protagonismo del coche y más espacio para peatones, transporte público y bicicleta, en línea con los cambios recientes en la movilidad urbana.
El nuevo diseño prevé carriles reorganizados, un paseo central amplio y un carril bici segregado que conectará mejor con el entorno del Retiro. También se ampliarán aceras, se plantarán nuevos árboles y se renovará completamente el pavimento con materiales más duraderos.
Más allá del rediseño, uno de los objetivos es reforzar el papel de este entorno como espacio para caminar y conectar zonas clave de la ciudad. La intervención también busca poner en valor el patrimonio, integrando mejor la Puerta de Alcalá en su entorno y recuperando parte de su trazado histórico.
Si pasas por esta zona, puedes notar obras más lentas o cambios puntuales mientras se decide qué hacer con los restos. A medio plazo, el proyecto hará el recorrido más cómodo a pie, con más espacio, menos tráfico visual y mejores conexiones. Además, el hallazgo abre la puerta a conservar parte de la historia de la ciudad en pleno centro, algo que puede cambiar cómo se percibe y se disfruta este entorno cada día.