El duque de Alba y su hijo planean convertir 75 pisos en la esquina de las calles Manuel y Duque de Liria en apartamentos turísticos. Los inquilinos han recibido notificaciones de que sus contratos no se renovarán «por motivos técnicos y de reforma», y se les ha pedido que abandonen los pisos en los próximos meses. Actualmente, las superficies oscilan entre 45 y 90 metros cuadrados, y el alquiler es de entre 1.000 y 1.500 euros, por debajo del valor de mercado.
La familia Alba ya llevó a cabo una operación similar en el palacio de Liria en 2024, para lo cual el ayuntamiento tuvo que aprobar un plan urbanístico especial.
La iniciativa provocó una fuerte reacción por parte de los políticos. El delegado de Urbanismo, Borja Carabante, la calificó como un “derecho fundamental” de los propietarios, mientras que el grupo Más Madrid acusó a la familia de desalojos especulativos: según Rita Maestre, se trata del desalojo de más de 75 familias que llevan décadas viviendo allí.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, subrayó que la gestión legal de la propiedad es un derecho de los propietarios y debe respetarse independientemente del apellido. También recordó el proyecto de la UGT de convertir su antigua sede en un hotel de lujo y propuso utilizarla para viviendas sociales.
La operación de la familia Alba vuelve a plantear en Madrid la cuestión de la accesibilidad de la vivienda y la gentrificación del centro de la ciudad.