La circulación cambiará desde primera hora. El tráfico procedente de la A-3 perderá capacidad de entrada y muchos vehículos tendrán que desviarse en superficie, mientras la Plaza de Conde de Casal absorberá buena parte del flujo habitual del túnel.
Los cambios también impactan en movimientos concretos dentro de la zona. Algunos giros quedarán restringidos y varias rutas habituales desaparecerán temporalmente, obligando a vecinos y conductores a replantear recorridos diarios durante meses.
El transporte público tampoco queda al margen. Varias líneas de EMT modifican paradas y trayectos para adaptarse a las obras, incluyendo cambios en líneas que conectan barrios del sureste con el centro de Madrid.
El proyecto forma parte de la remodelación del futuro intercambiador y de la conexión con nuevas infraestructuras de transporte. El Ayuntamiento defiende que, una vez terminadas las obras, la zona ganará capacidad y reducirá saturación.
Pero hasta entonces, la transformación será muy visible en la rutina diaria. Atascos, cambios de itinerario y más presión sobre calles cercanas marcarán el pulso de una de las áreas con más tráfico de entrada y salida de Madrid.
UPD: El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado nuevos cortes nocturnos en la M-30 junto a Conde de Casal entre las noches del 6 al 9 de julio. Las afecciones se producirán de 23:00 a 6:00 horas y afectarán a distintas calzadas y bypass de la M-30, con desvíos señalizados por calzadas laterales o centrales según cada noche. La primera intervención, del 6 al 7 de julio, cortará la calzada lateral exterior entre los puntos kilométricos 9,8 y 8,7, además del ramal de acceso desde la A-3 hacia la calzada exterior de la M-30. El Ayuntamiento recomienda evitar el vehículo privado en la zona y consultar el estado del tráfico antes de circular por el entorno de Conde de Casal.