El pulso diario de Madrid se verá alterado a partir del 28 de marzo con el cierre del tramo de la Línea 10 de Metro entre Nuevos Ministerios y Cuzco. Esta interrupción, que se prolongará hasta finales de año, obligará a quienes cruzan habitualmente el eje Castellana a reorganizar sus trayectos, especialmente en días laborables y durante eventos en la zona.
La estación Santiago Bernabéu, epicentro de la reforma, permanecerá cerrada mientras avanzan las obras de renovación integral. La Comunidad de Madrid ha comunicado que ya se ha completado más del 40% de los trabajos en esta parada, y que la intervención busca adaptar la infraestructura al nuevo diseño previsto para la estación.
Durante estos meses, la movilidad en el norte de la ciudad dependerá de alternativas reforzadas. Las líneas de autobús 27 y 147 de la EMT mantendrán su recorrido habitual por el Paseo de la Castellana, con una frecuencia de paso de entre tres y cinco minutos y un despliegue especial de vehículos. Además, Metro de Madrid incrementará el servicio en las líneas 1 y 9 para absorber parte de la demanda desplazada.
Como medida adicional, se pondrá en marcha un servicio gratuito de autobuses que cubrirá el tramo cerrado, incluyendo parada en Plaza de Castilla, un punto clave para los desplazamientos en la capital. Los usuarios podrán consultar en la web y la app de Metro, así como en aplicaciones como Moovit, las mejores rutas alternativas durante el periodo de obras.
La transformación de la estación Santiago Bernabéu supone una inversión de 66 millones de euros. El nuevo diseño promete accesos más directos y un gran vestíbulo que facilitará la circulación de viajeros y mejorará la visibilidad de los andenes y la llegada de trenes.
La Línea 10 es uno de los ejes más transitados del Metro de Madrid, conectando barrios residenciales, zonas de oficinas y enclaves deportivos. Su cierre parcial obligará a miles de madrileños a ajustar rutinas y horarios, especialmente en jornadas de partido o grandes eventos. La ciudad vuelve a ajustar su ritmo, y quienes viven o trabajan en el entorno de la Castellana notarán el cambio desde el primer día.