Las estaciones afectadas serán Retiro, Banco de España y Sevilla, en la línea 2; Velázquez, Serrano y Colón, en la línea 4; y Chueca, en la línea 5. Permanecerán cerradas desde el inicio del servicio hasta las 14:00 horas. Los trenes circularán por esas líneas, pero no pararán en esas estaciones mientras dure la restricción.
La medida busca ordenar la llegada de asistentes a la misa y evitar acumulaciones en los accesos más próximos a Cibeles. Para quienes tenían previsto moverse por el centro el domingo por la mañana, la recomendación es clara: buscar estaciones alternativas, caminar algo más y comprobar el estado del servicio antes de salir.
El cierre de estaciones no significa que Metro vaya a funcionar con menos capacidad. Al contrario, la red reforzará frecuencias durante la visita papal, con aumentos que podrán alcanzar el 125% en las líneas con más demanda entre el 6 y el 9 de junio. El objetivo es absorber tanto los desplazamientos habituales como los de peregrinos y visitantes.
La noche del 6 al 7 de junio, además, Metro ampliará su horario hasta las 2:30 de la madrugada para facilitar la salida de la vigilia juvenil. Ese refuerzo será importante para quienes se muevan por plaza de Lima, Nuevos Ministerios y el eje Castellana, donde también habrá cortes, controles y cambios de circulación.
La EMT también formará parte del dispositivo. Los autobuses municipales serán gratuitos del 3 al 9 de junio, junto con Bicimad, aunque varias líneas sufrirán desvíos por los cortes de tráfico en Cibeles, plaza de Lima y otras zonas vinculadas a la agenda del Papa. En la práctica, viajar gratis no evitará que algunos trayectos sean más lentos de lo normal.
Para quienes no tengan que desplazarse por el centro, lo más sensato será evitarlo durante las horas críticas. Y para quienes trabajen, vivan o tengan planes cerca de Cibeles, Recoletos, Retiro o Colón, conviene preparar una ruta B. Estos días no bastará con salir a la hora de siempre y confiar en la estación habitual.
La visita de León XIV pondrá a prueba algo muy cotidiano: la capacidad de Madrid para seguir funcionando cuando su centro cambia de reglas durante unas horas. Habrá más trenes, más personal y más autobuses, pero también vallas, estaciones sin parada y calles cortadas. La clave no será solo moverse en transporte público, sino saber por dónde no conviene moverse.