El cielo permanecerá despejado o con pocas nubes durante prácticamente toda la jornada y la probabilidad de precipitación será nula. Será un día favorable para terrazas, piscinas y planes al aire libre, aunque entre primera hora de la tarde y el comienzo de la noche seguirá siendo recomendable buscar sombra y evitar exposiciones prolongadas al sol.
El domingo cambiará poco el panorama. La mínima rondará los 20 grados y la máxima volverá a quedarse cerca de los 33. Habrá algo más de nubosidad en algunos momentos, pero tampoco se esperan lluvias, por lo que quienes tengan planes en El Retiro, Madrid Río, Casa de Campo o piscinas municipales no deberían encontrarse con grandes sorpresas meteorológicas.
Las noches serán uno de los principales alivios. Después de jornadas en las que Madrid apenas conseguía enfriarse al ponerse el sol, los valores próximos a los 19 o 20 grados permitirán ventilar mejor las viviendas y dormir con temperaturas bastante más cómodas que durante las noches más duras de agosto.
El viento será en general flojo o moderado, sin fenómenos adversos destacados. Tampoco hay avisos meteorológicos previstos para Madrid capital durante el fin de semana, de modo que el calor será el elemento principal a tener en cuenta, especialmente durante las horas centrales del día.
El cambio más evidente llegará justo después. El lunes 24 la máxima caerá hasta unos 28 grados y las jornadas posteriores mantendrán un ambiente más fresco, con mínimas que podrían bajar progresivamente hacia los 16 o 17. El fin de semana deja así una última dosis de pleno verano antes de que Madrid empiece a notar un descenso térmico mucho más claro.