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Madrid afronta un día de calor intenso con aviso amarillo

Madrid afronta este miércoles una jornada marcada por el calor intenso. La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activo el aviso amarillo por temperaturas que podrían rozar los 39 grados en varios puntos de la Comunidad, una situación que volverá a condicionar desplazamientos, trabajo al aire libre y planes en la calle.

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Por · Madrid ·

El aviso estará vigente entre las 13:00 y las 21:00, justo en la franja más dura del día. Las zonas afectadas incluyen el área Metropolitana, Henares, Sur, Vegas, Oeste y la Sierra, por lo que buena parte de la región tendrá que convivir con un ambiente sofocante durante la tarde.

En Madrid capital, las temperaturas se moverán entre los 22 y los 37 grados. La mínima dejará una noche cálida y poco alivio al amanecer, mientras que la máxima obligará a buscar sombra, reducir esfuerzos y evitar exposiciones prolongadas al sol en las horas centrales.

El calor será todavía más acusado en municipios como Alcalá de Henares y Aranjuez, donde se esperan hasta 39 grados. Getafe y Navalcarnero alcanzarán los 38, mientras que Collado Villalba se quedará en torno a los 36. En la Sierra, las máximas podrán bajar ligeramente, aunque seguirán por encima de los 34 grados.

El cielo se mantendrá poco nuboso, con algunas nubes altas durante las horas centrales. El viento soplará flojo y variable, con predominio del este al inicio y al final del día, por lo que no ayudará demasiado a aliviar la sensación de calor en calles, plazas y paradas de transporte.

La jornada afectará especialmente a quienes trabajan al aire libre, personas mayores, niños, embarazadas y vecinos con enfermedades crónicas. También puede complicar trayectos cotidianos en barrios con poca sombra, viviendas que acumulan calor o desplazamientos largos en transporte público.

Las recomendaciones vuelven a ser las habituales, pero conviene no ignorarlas: beber agua con frecuencia, evitar ejercicio intenso entre el mediodía y la tarde, usar ropa ligera y permanecer en espacios frescos siempre que sea posible. En días así, el riesgo aumenta cuando el calor se acumula durante varias horas.

El aviso amarillo no implica una situación extrema, pero sí un nivel de riesgo que obliga a prestar atención. Con máximas cercanas a los 40 grados, una espera larga al sol, una caminata sin sombra o una vivienda mal ventilada pueden convertirse en un problema real, especialmente para las personas más vulnerables.

Madrid vivirá otra tarde de verano duro, de esas en las que los horarios cambian solos: las terrazas buscan sombra, los parques se vacían al mediodía y los planes se desplazan hacia la noche. La ciudad seguirá funcionando, pero lo hará al ritmo que impone el calor.

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