En Madrid capital, la máxima prevista se ha situado en 33 grados, con una mínima de 19. A las ocho y media de la tarde el termómetro todavía ronda los 32, de modo que terrazas, parques y calles mantienen un ambiente cálido incluso cuando el sol empieza a perder fuerza.
Aranjuez ha vuelto a colocarse entre los puntos más calurosos, con una máxima prevista de 35 grados y una mínima de 18. Alcalá de Henares ha rondado los 34, mientras que Getafe y otros municipios del área metropolitana se han movido alrededor de los 33.
La sierra ha ofrecido algo más de alivio térmico. Collado Villalba se ha quedado en torno a los 31 grados, con mínimas cercanas a los 16. Allí, además, el viento ha ganado fuerza durante la tarde en las zonas más elevadas, un factor a tener en cuenta para rutas, excursiones y otras actividades al aire libre.
La ausencia de lluvia ha dejado un domingo favorable para piscinas, terrazas y planes en parques, pero las horas centrales han vuelto a exigir buscar sombra y reducir la exposición directa al sol. El ambiente seco ha hecho algo más soportable el calor que en jornadas húmedas, aunque las temperaturas han seguido siendo altas para pasar mucho tiempo en la calle.
El cambio llegará este lunes. En la capital, la máxima bajará hasta unos 27 grados y podrán aparecer algunos chubascos durante la mañana, mientras que Aranjuez pasará de los 35 de este domingo a unos 30. El descenso será suficiente para cambiar de forma clara la sensación en la calle.
La diferencia se notará también por la noche. Después de un domingo todavía cálido, las mínimas empezarán a bajar y durante los próximos días Madrid encadenará jornadas más suaves, con valores bastante alejados de los episodios más duros de agosto.
El domingo deja así una última tarde de pleno verano antes de un giro rápido del termómetro. Aún quedan horas de calor en terrazas y viviendas, pero el lunes Madrid amanecerá con otro ambiente y hasta seis grados menos en algunos puntos de la región.