El acuerdo permitirá recuperar un conjunto patrimonial que llevaba años con buena parte de sus construcciones sin uso. La intervención se centrará en restaurar los edificios, mejorar su conservación y adaptar los espacios a nuevas actividades culturales, divulgativas y profesionales.
El proyecto contempla la creación de un centro vinculado al estudio y al ámbito financiero. El objetivo es dar una utilidad estable a los inmuebles sin modificar el carácter público de la zona verde, uno de los principales espacios de descanso de San Blas-Canillejas.
Los jardines no forman parte del uso exclusivo concedido al Banco de España y mantendrán su funcionamiento habitual. Los visitantes podrán seguir recorriendo sus caminos, zonas arboladas y espacios históricos sin que la nueva gestión de los edificios limite el acceso general al recinto.
La Quinta está situada en el número 551 de la calle Alcalá, cerca de la estación de metro de Torre Arias. El espacio reúne árboles centenarios, antiguos terrenos agrícolas y diferentes construcciones que reflejan la evolución de las fincas de recreo madrileñas.
Su origen se remonta a finales del siglo XVI y, a lo largo de los años, pasó por distintas familias y denominaciones. En 1913 adoptó su nombre actual y en 2022 fue declarada Bien de Interés Cultural, una protección que obliga a conservar tanto sus valores arquitectónicos como sus jardines históricos.
La rehabilitación puede convertir el recinto en un nuevo foco de actividad cultural para el este de Madrid. Además de recuperar edificios actualmente cerrados, el proyecto busca atraer visitas y generar nuevos usos en una zona alejada de los circuitos patrimoniales más habituales del centro.
El cambio afectará especialmente a San Blas-Canillejas, donde los vecinos llevan años reclamando la recuperación completa de la finca. La apertura de los nuevos espacios todavía dependerá de los trabajos de restauración, pero los jardines seguirán ofreciendo desde ahora el mismo refugio tranquilo junto a la calle Alcalá.