Las estaciones situadas en el norte de la capital han registrado concentraciones de partículas finas PM2,5 de hasta 60 microgramos por metro cúbico. Estos niveles pueden provocar molestias, especialmente entre personas con asma, enfermedades respiratorias o problemas cardiovasculares.
La situación es más intensa en varios municipios de la sierra. En Collado Villalba se han superado los 100 microgramos desde primera hora del viernes, con un máximo de 197 alrededor de las diez de la mañana.
El Puerto de Cotos también ha registrado cifras elevadas, con 148 microgramos a esa misma hora y picos de hasta 176 durante la madrugada. La combinación del humo y el polvo en suspensión explica buena parte de este aumento.
El ozono añade otro factor de presión y mantiene la calidad del aire en niveles regulares en diferentes zonas de la región. El calor y la radiación solar favorecen su formación, por lo que las horas centrales de la tarde pueden ser especialmente incómodas.
La recomendación es evitar el ejercicio intenso en exteriores, reducir el tiempo en calles con tráfico y cerrar las ventanas si el olor a humo o la presencia de partículas resulta evidente. Niños, mayores y personas sensibles deben extremar la precaución.
Quienes tengan previsto correr, montar en bicicleta o realizar actividades prolongadas pueden trasladarlas a espacios interiores o esperar a que mejoren los registros. También conviene seguir la evolución de las estaciones cercanas, ya que las condiciones pueden variar mucho entre barrios y municipios.
Se espera una ligera mejoría durante el sábado, aunque dependerá del viento, de la evolución de los incendios y de la retirada de la masa de aire africano. Hasta entonces, la escena deja un cielo apagado y una ciudad que deberá mirar también la calidad del aire antes de organizar sus planes.