Las procesiones vuelven a tomar las calles y cambian el ritmo del centro. Recorridos como el de Jesús de Medinaceli hasta la Puerta del Sol o el del Cristo de los Alabarderos desde el Palacio Real generan cortes de tráfico y atraen a miles de personas.
Para quienes prefieren planes más tranquilos, la Biblioteca Regional acoge una exposición dedicada a Valle-Inclán, con documentos y objetos que muestran su vínculo con Madrid. Es una opción para descubrir la ciudad desde su historia cultural.
La música también forma parte de la semana con conciertos gratuitos en espacios como Casa de América, en plena plaza de Cibeles. Propuestas que mezclan tradición y sonidos actuales y amplían la oferta sin salir del centro.
La agenda se completa con moda, conferencias y visitas guiadas. Lugares como el Banco de España abren sus puertas al público, permitiendo acceder a espacios poco habituales en pleno corazón de la ciudad.
Durante estos días, Madrid cambia su ritmo: más gente en la calle, movilidad condicionada y una oferta cultural que permite aprovechar la ciudad sin gastar, con opciones repartidas entre el centro y varios barrios.