El ciclo ocupará durante once semanas uno de los espacios más reconocibles del Palacio de Cibeles. La programación combina clásicos, estrenos recientes, películas premiadas y sesiones especiales con presencia de equipos creativos, una fórmula que convierte cada proyección en algo más que sentarse a ver una pantalla.
Entre los títulos anunciados aparecen Los domingos, La cena, Aída y vuelta, Yo no moriré de amor, Maspalomas, Amarga Navidad, Flores para Antonio y Cada día nace un listo. También figura el estreno de El ser querido, después de su paso por Cannes.
La edición arrancará con Volver, de Pedro Almodóvar, una elección que conecta con el homenaje al cine español y con el cartel oficial de este año. La imagen, creada por Beatriz Ramo, conocida como Naranjalidad, se inspira en el diseño de Juan Gatti para aquella película.
La experiencia también se amplía antes de entrar a la sala. La exposición aérea Un país de puro cine reunirá imágenes de figuras clave del cine español tomadas por fotógrafos de El País, convirtiendo la Galería de Cristal en un espacio para mirar, pasear y comentar antes de que empiece la proyección.
Cibeles de Cine se ha consolidado como uno de esos planes que ayudan a llevar mejor el verano madrileño. Sirve para una cita, una noche con amigos, una salida familiar o una escapada improvisada después del trabajo, con la ventaja de estar en un punto muy bien conectado de la ciudad.
La Galería de Cristal aporta buena parte del atractivo. Su arquitectura, su amplitud y su ubicación entre Cibeles, Sol y el eje Prado-Recoletos hacen que el plan tenga algo de refugio urbano: cine, centro histórico y una pausa frente al calor de julio y agosto.
La vuelta del ciclo deja una idea sencilla para quienes se quedan en Madrid este verano: no hace falta salir de la ciudad para cambiar de ritmo. Durante once semanas, CentroCentro convertirá las noches de Cibeles en una pequeña celebración del cine español y de la costumbre madrileña de buscar vida cultural cuando cae el sol.