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Los incendios obligan a evacuar o confinar a casi 90.000 vecinos

Los incendios de Madrid, Ávila y Toledo han obligado a casi 90.000 personas a abandonar sus casas o permanecer confinadas desde el jueves. La emergencia ha cambiado por completo la rutina de decenas de municipios, con carreteras cerradas, urbanizaciones desalojadas y familias pendientes de una orden para poder regresar.

Evacuación por el incendio en la Comunidad de Madrid

Por · Madrid ·

El balance del domingo por la tarde situaba en 59.896 el número de evacuados y en 29.867 el de confinados. En localidades como San Martín de Valdeiglesias, las autoridades optaron por vaciar las urbanizaciones más expuestas y mantener a los vecinos del casco urbano dentro de sus viviendas.

El humo ha sido uno de los principales motivos para ordenar los confinamientos. Los avisos enviados mediante ES-Alert pedían cerrar puertas y ventanas y cubrir posibles entradas de aire con toallas húmedas, una precaución especialmente importante para mayores, niños y personas con problemas respiratorios.

La Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias y los servicios autonómicos han organizado traslados en autobuses del Consorcio Regional de Transportes. Muchos vecinos salieron con una bolsa preparada a toda prisa y fueron conducidos a polideportivos, centros públicos o alojamientos de municipios cercanos.

En la Comunidad de Madrid se habilitaron 15 puntos de acogida que atendieron a cerca de 2.500 personas. El polideportivo de Villamanta recibió, entre otros, a vecinos de Aldea del Fresno, que pasaron la noche entre colchonetas, literas y espacios improvisados para descansar.

La red de apoyo se extendió también a la alimentación y la atención diaria. Voluntarios, trabajadores municipales y organizaciones como World Central Kitchen repartieron comida caliente, mientras algunas familias pudieron volver durante unos minutos a sus viviendas para recoger medicinas, ropa o atender a sus animales.

La incertidumbre sobre el estado de las casas y el temor a posibles robos aumentaron la tensión entre algunos desalojados. La Guardia Civil aclaró que varias imágenes difundidas en redes correspondían a residentes autorizados y no a personas que hubieran entrado en viviendas ajenas.

Los primeros retornos comenzaron cuando el Centro de Mando consideró seguros algunos puntos. El camping de El Escorial pudo reabrir y varios mayores evacuados de San Martín de Valdeiglesias recibieron permiso para regresar a sus residencias, aunque buena parte de los afectados seguía esperando.

La escena deja pueblos medio vacíos, pabellones convertidos en dormitorios y familias que cuentan las horas para recuperar sus llaves y su cama. El operativo ha evitado daños personales de mayor gravedad, pero el regreso dependerá todavía del fuego, del viento y de la seguridad de cada carretera.

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