El análisis afectará a Las Lomas, Bonanza, Montepríncipe, Pino Centinela, Parque Boadilla y Viñas Viejas. Miles de vecinos conviven allí con estas infraestructuras, visibles desde viviendas, jardines y calles, y reclaman desde hace años una solución que reduzca su impacto.
El estudio tendrá un plazo de nueve meses y costará 39.609,01 euros, asumidos por el Ayuntamiento. Durante ese periodo se revisarán posibles trazados, dificultades técnicas y costes de ejecución antes de decidir si el proyecto puede pasar a la fase de obras.
La firma del convenio no supone todavía que el soterramiento esté aprobado. Si las conclusiones son favorables, el Consistorio y Red Eléctrica deberán alcanzar un nuevo acuerdo que determine cómo se financia la intervención y en qué plazos podría llevarse a cabo.
Boadilla cuenta con un precedente reciente. En 2023 finalizaron el soterramiento y el desmontaje de torres en Valenoso y Olivar de Mirabal, una actuación que superó los 12 millones de euros y que permitió liberar de tendidos eléctricos una parte importante del entorno residencial.
El nuevo proyecto presenta, sin embargo, varios puntos complejos. Cerca de 1.000 metros de cableado que atraviesan el Parque Boadilla y el entorno del Arroyo Calabozo se consideran, por ahora, difíciles de desmontar, por lo que podrían quedar fuera de una futura intervención.
El acuerdo incluye además la creación de una comisión de seguimiento entre el Ayuntamiento y Red Eléctrica. Ese órgano deberá coordinar los trabajos, revisar los avances del estudio y resolver los problemas que aparezcan durante la búsqueda de alternativas.
La desaparición de las torres cambiaría la imagen de calles y parcelas, pero también permitiría recuperar espacios condicionados por el trazado eléctrico. La clave estará en el coste final y en la solución técnica elegida para una obra que los vecinos llevan años esperando.