Centros como la Fundación Jiménez Díaz, Móstoles, Villalba o Valdemoro forman parte de este sistema de gestión mixta, donde la colaboración público-privada sigue siendo fundamental.
Desde la llegada de Isabel Díaz Ayuso al Gobierno regional, el ritmo de pagos se ha acelerado, permitiendo reducir una deuda que en 2019 superaba los 1.000 millones. En los últimos meses se han aprobado abonos millonarios para saldar pagos atrasados y cumplir resoluciones judiciales.
La evolución de la deuda es seguida de cerca por Fresenius, propietaria de Quirónsalud, tras años en los que el pasivo llegó a superar los 1.200 millones.
"El gobierno de Ayuso ha perdonado una deuda de 71 millones de euros a Quirón y Ribera Salud"
— ferna.d (@ferna1_diez) March 23, 2026
María Molero
"En los últimos dos años la Comunidad de Madrid ha transferido mil millones de euros al grupo Quirón"
Esther Palomera ↘️ pic.twitter.com/xPrpiD3ly0
Aunque la reducción supone un alivio para las cuentas públicas, el modelo de gestión sanitaria sigue generando debate. El equilibrio entre financiación, eficiencia y calidad asistencial continúa siendo uno de los grandes retos del sistema en Madrid.