En Villamanta permanecen preparados cuatro autobuses para intervenir en cuanto sea necesario. Otros tres vehículos están movilizados en Navas del Rey, donde esperan instrucciones en función de la evolución del fuego y de las órdenes de desalojo.
En Pelayos de la Presa, dos autobuses ya participan directamente en las evacuaciones. Su recorrido conecta el municipio con Chapinería, uno de los lugares habilitados para recibir a las personas que han tenido que abandonar sus viviendas.
El dispositivo está pensado especialmente para mayores, familias sin vehículo propio y vecinos que necesitan ayuda para salir de las zonas amenazadas. Los trayectos se coordinan con Protección Civil y el resto de los equipos que trabajan sobre el terreno.
La emergencia también ha obligado a modificar el servicio habitual. La línea 551 mantiene su recorrido limitado, mientras que las líneas 545, 546, 547 y 548 permanecen suspendidas temporalmente hasta que las carreteras vuelvan a ofrecer condiciones seguras.
Los cambios afectan a quienes dependen del autobús para desplazarse entre los municipios de la Sierra Oeste. En algunos casos no existen alternativas directas, por lo que se recomienda evitar viajes no esenciales y consultar la situación antes de salir.
Los vehículos destinados a las evacuaciones tienen prioridad sobre el servicio ordinario mientras continúe la emergencia. La disponibilidad de rutas y frecuencias puede cambiar con poca antelación si el viento obliga a cerrar nuevas carreteras o ampliar los desalojos.
La escena deja autobuses que habitualmente transportan estudiantes y trabajadores convertidos en una pieza del operativo de emergencia. Hasta que el fuego esté controlado, la movilidad de la zona seguirá supeditada a las evacuaciones y a la seguridad de los accesos.