El Ayuntamiento de Alcorcón ha confirmado la puesta en marcha de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que no afectará a los residentes, pero sí limitará el acceso de vehículos contaminantes de paso. La medida, aprobada recientemente en la Junta de Gobierno local, introduce autorizaciones especiales para quienes, sin vivir en el municipio, necesiten entrar por motivos justificados.
Según la Concejalía de Transición Ecológica y Movilidad, los vecinos de Alcorcón podrán seguir circulando y aparcando con cualquier vehículo. Las restricciones se centrarán en los coches sin distintivo ambiental y no residentes, aunque se contemplan permisos temporales y nominales para casos concretos, como visitas a familiares mayores, citas médicas o trámites administrativos.
Estos permisos estarán vinculados a un solo vehículo por solicitante y se concederán tras comprobar los requisitos, tal y como recoge la nueva ordenanza de movilidad. El Ayuntamiento subraya que la ZBE no penalizará a los alcorconeros, ya que la mayor parte de la contaminación proviene de la A5 y la M50.
La alcaldesa, Candelaria Testa, ha explicado que la ZBE abarca la zona residencial y que los vehículos sin etiqueta ambiental, salvo excepciones reguladas, no podrán atravesar la ciudad a partir de 2030. Entre las excepciones figuran quienes acudan a cuidar a familiares o realizar gestiones en servicios públicos.
Trinidad Castillo, edil de Transición Ecológica y Movilidad, destaca que el modelo de Alcorcón apuesta por una transición ecológica justa, con criterios sociales y planificación escalonada. El Consistorio busca evitar desigualdades y errores vistos en otras ciudades, apostando por una ZBE adaptada a la realidad local.