La conexión aérea entre Madrid y Caracas vuelve a estar operativa después de casi tres meses de suspensión. Este martes, Air Europa ha reanudado sus vuelos a la capital venezolana, interrumpidos desde el 24 de noviembre por el aumento de tensiones entre Venezuela y Estados Unidos. Aunque muchos viajeros celebran el regreso de la ruta, la preocupación por la situación política y la incertidumbre en Venezuela sigue muy presente entre los pasajeros.
La suspensión de vuelos afectó a cientos de personas, principalmente venezolanos residentes en España. La decisión de varias aerolíneas, incluidas Air Europa, Plus Ultra e Iberia, de cancelar la ruta se produjo tras la advertencia de la FAA estadounidense sobre los riesgos de sobrevolar el espacio aéreo venezolano. Esta alerta llegó después de que la Administración Trump anunciara el inicio de una nueva fase militar en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero.
Entre los afectados destaca Hilda Linares, de 84 años, quien relata que el frío de Madrid y los constantes cambios de fecha la han dejado agotada y sin compensación económica por parte de la aerolínea. Su vuelo de regreso a Caracas fue pospuesto en cinco ocasiones, lo que le generó pérdidas en billetes de avión y tren.
La familia de Carolina Verde también sufrió las consecuencias de la suspensión. Sus padres, con el viaje programado para el 14 de febrero, vieron cómo la fecha se aplazaba varias veces. Ante la falta de alternativas, Carolina tuvo que cancelar citas médicas importantes para sus padres y lamenta la falta de soluciones por parte de la compañía aérea.
Sin embargo, no todos los pasajeros vivieron la situación con la misma tensión. Johnny Bracho, de 62 años, minimiza el impacto del retraso y lo toma con humor, mientras que Danilo Díaz, de 57, expresa alivio por poder regresar finalmente a Venezuela tras meses varado en Madrid.
El miedo a represalias y la incertidumbre política siguen presentes. Algunos pasajeros prefieren no revelar su identidad y aseguran que solo podrán hablar abiertamente cuando haya una democracia real en Venezuela. Muchos, sin embargo, muestran su apoyo a la intervención estadounidense y a la figura de Donald Trump.