En el restaurante Escándalo del hotel Canopy by Hilton han puesto en marcha el formato diurno Bites y Beats, un brunch en el que la gastronomía y la música se desarrollan simultáneamente, sin la habitual división entre «comida» y «entretenimiento».
El espacio funciona como una serie de estaciones culinarias: aperitivos fríos, platos calientes, bollería recién hecha y postres se suceden en orden libre. Aquí también se puede crear un bol personalizado con diferentes ingredientes, y al lado se sirven croofles —un híbrido entre lo dulce y lo salado que se ha convertido en uno de los elementos clave del menú.
El chef Ignacio Martínez se encarga de la cocina, organizando el servicio como una serie de pequeños episodios gastronómicos. Las bebidas incluyen café, zumos, batidos, así como vino espumoso y vermut.
La banda sonora corre a cargo de un DJ set que acompaña todo el brunch y le da un ritmo discreto. El programa también incluye una copa de bienvenida a la llegada y la posibilidad de subir a la azotea, donde se sirve cava.