En las salas del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza se presenta una pequeña exposición dedicada a Il Guercino, el maestro cuyas obras marcaron el rumbo de la pintura barroca del norte de Italia.
El punto de partida es el cuadro «Jesús y la samaritana en el pozo», procedente de la colección del museo. En torno a él se articula un relato sereno y concentrado sobre cómo el artista abordaba las figuras femeninas en las escenas bíblicas, revelándolas a través del gesto, la mirada y la tensión interior.
Seis lienzos, reunidos de diversas colecciones europeas, entre ellas el Museo Nacional del Prado, la Dulwich Picture Gallery y el Musée des Beaux-Arts de Strasbourg, crean una visión de conjunto. En estas obras, los conocidos temas bíblicos adquieren un nuevo matiz, desplazando la atención hacia las vivencias de las protagonistas.