El Museo de la Reina Sofía presenta por primera vez en Madrid una gran exposición de Félix González-Torres, uno de los artistas más destacados del arte estadounidense de finales del siglo XX. «Dulce venganza» reúne obras en las que la memoria personal, el amor, la pérdida y las cuestiones políticas conviven y se complementan.
Madrid ocupa un lugar especial en la exposición. En 1971, el artista llegó a la ciudad tras salir de Cuba en el marco de un programa para trasladar a niños fuera del país. Casi veinte años después, regresó a Madrid y presentó la obra «Untitled» (Revenge), compuesta por una acumulación de caramelos de color azul. Fue entonces cuando González-Torres describió su regreso como una «dulce venganza».
Parte de la exposición traspasa los límites del museo. Obras de González-Torres han aparecido en soportes publicitarios de las estaciones de metro de Cuzco, Guzmán el Bueno, Retiro, O’Donnell, Legazpi y Tirso de Molina, llevando la muestra también al espacio urbano de Madrid.