Del 16 de mayo al 26 de julio se celebra en La Casa Encendida de Madrid la exposición Drift del artista suizo Yann Gross. En su centro se encuentra el desplazamiento de las plantas entre continentes y cómo, junto con ellas, cambiaron la economía, la cultura y las concepciones sobre la naturaleza.
La imagen principal del proyecto es la palmera. A través de ella, el artista muestra cómo la planta se convierte en símbolo de prosperidad y exotismo, y pasa a formar parte de la historia del comercio y la colonización de territorios. El punto de partida es el Wardian case, un contenedor de cristal del siglo XIX que hizo posible el transporte de plantas a grandes distancias y aceleró su difusión por el mundo.
La exposición se compone de fotografías, instalaciones y un vídeo de cuatro proyecciones. Todo ello construye una historia sobre cómo los objetos naturales quedan integrados en los sistemas culturales y económicos y cómo estos sistemas repercuten en el medio ambiente.
Un elemento destacado de la exposición es la caja Wardian con una palmera viva en su interior. Las obras de vídeo añaden una sensación de presencia, creando una sutil distancia entre la observación y la implicación.