Lavapiés vuelve a transformarse en un espacio donde el arte surge ante nuestros ojos: el festival CALLE regresa y vuelve a ocupar las calles, las fachadas y los escaparates del barrio.
En esta decimotercera edición participan unos 50 artistas, cada uno de los cuales trabaja con un punto concreto del barrio: una pared, un escaparate o la entrada de una tienda. Así se va componiendo un mapa fragmentado, pero conectado: un recorrido sin principio ni fin que el espectador va reconstruyendo por sí mismo.
El lenguaje visual del festival sigue siendo abierto: aquí conviven murales, grafiti, lettering e ilustración. Las obras no están aisladas, sino integradas en el entorno: tienen en cuenta la arquitectura, la escala de las calles y el ritmo del barrio, por lo que se perciben como parte de la vida cotidiana y no como objetos aislados.
Entre los proyectos se encuentra una obra colectiva en la que las participantes transmiten recuerdos personales a través del color, creando una capa visual común ligada a la memoria y la experiencia. En el programa también participan estudiantes, jóvenes autores y artistas invitados, incluidas colaboraciones internacionales.
El festival mantiene un vínculo con el entorno local: la mayoría de las obras se crean en colaboración con tiendas, cafeterías y talleres, apoyando al pequeño comercio e integrándolo en el proceso artístico.