En Navas de Oro, a poco más de media hora de Segovia, una pequeña bodega recibe a los visitantes y les muestra cómo nace el vino en un entorno de elaboración casi artesanal.
Aquí se puede recorrer un espacio donde el trabajo con la uva no se oculta tras grandes naves: se puede ver el proceso en su totalidad, desde el tratamiento de la fruta hasta las etapas de maduración. Es una de las bodegas más pequeñas de Castilla y León, y precisamente ahí reside su particularidad: todo ocurre de cerca y sin distancias.
La visita concluye con una cata de tres vinos, acompañados de un aperitivo ligero.