Cerca de Madrid se encuentran dos lugares donde se puede leer la historia de España: el austero conjunto de El Escorial y el memorial excavado en la roca del Valle de los Caídos.
El monasterio de San Lorenzo de El Escorial fue construido en el siglo XVI bajo el reinado de Felipe II y se concibió desde el principio como residencia, monasterio y panteón real. En su interior se puede ver el palacio con sus sobrias salas, el claustro de los Cuatro Evangelistas con la clara geometría de su patio y el panteón real, donde descansan los monarcas españoles. El conjunto transmite la sensación de un espacio unificado, donde la arquitectura responde a una idea de orden y poder.
A unos nueve kilómetros de El Escorial, entre las laderas de la Sierra de Guadarrama, se encuentra otro gran complejo: el Valle de los Caídos. Fue creado como memorial de la Guerra Civil Española e incluye una enorme cruz de más de 150 metros de altura, visible desde lejos. En el interior de la montaña hay una basílica excavada directamente en la roca y una cripta a la que se accede durante la visita.
Estos dos lugares se perciben como un único recorrido: desde la simetría austera de El Escorial hasta el espacio monumental en la roca, donde la arquitectura se funde con el paisaje.