El Alcázar de Toledo muestra su interior, donde la fortaleza, el palacio y el museo se unen en un mismo espacio y se leen como diferentes capítulos de una misma historia.
El recorrido atraviesa las salas de un edificio que, en su forma actual, se configuró en el siglo XVI, pero que se asienta sobre construcciones más antiguas. En la entrada se aprecian vestigios del pasado: una cisterna de dos mil años de antigüedad, fragmentos de fortificaciones árabes y restos de una torre del siglo XIV. Estos detalles muestran una secuencia de las épocas por las que ha pasado el edificio.
Hoy en día alberga el Museo Nacional del Ejército de España. En sus salas se recogen objetos de la historia militar de diferentes épocas: armaduras, armas, uniformes y piezas relacionadas con figuras destacadas de la historia española.
La visita termina en el patio interior norte, desde donde se divisan vistas de la fachada del Alcázar y del paisaje que rodea Toledo.