El Teatro Infanta Isabel acoge «Todas las mujeres que habito», un monólogo que convierte la memoria familiar en una conversación sobre la identidad, el amor propio y las huellas que dejan las generaciones anteriores. Soledad, su protagonista, recorre episodios de su pasado y se encuentra con distintas mujeres que forman parte de su historia.
La obra combina interpretación, movimiento y cambios de personaje para reconstruir recuerdos de madres, abuelas e hijas, pero también para observar cómo ciertas formas de pensar y de vivir se repiten con el paso del tiempo. El humor y el drama se alternan en un relato íntimo que parte de una experiencia personal para hablar de vínculos, silencios y decisiones que atraviesan muchas vidas.