Bajo el lema La emoción de siempre, ahora en el Albéniz, la propuesta reúne algunas de las estampas más reconocibles del Madrid popular. El programa arranca con Agua, azucarillos y aguardiente, la divertida historia de Asia y doña Simona, dos mujeres que intentan salir adelante entre estrecheces económicas y aspiraciones románticas en pleno verano madrileño.
Le seguirá La del manojo de rosas, considerada una de las grandes joyas de la zarzuela del siglo XX. Ambientada en el Madrid de los años treinta, la obra combina romance, crítica social y personajes inolvidables, con Ascensión como símbolo de independencia y orgullo obrero.
El ciclo concluirá con La Revoltosa, un vibrante sainete lírico ambientado en una corrala castiza donde los celos, los rumores y el amor se entrelazan alrededor de la carismática Mari Pepa.
Impulsada por DRAO Producciones y la Compañía Clásicos de la Lírica, esta cita demuestra que la zarzuela sigue siendo un reflejo vivo de la identidad cultural española. Un viaje al corazón del Madrid más auténtico, donde cada romanza y cada diálogo continúan encontrando eco en el público de hoy.