En el Teatro Victoria se prepara una nueva versión teatral de «Drácula», donde la historia de Bram Stoker se convierte poco a poco no tanto en una historia de vampiros, sino en una atmósfera de espera y angustia constantes.
La puesta en escena, creada por la directora Sandra Serrano, transporta al público al mundo de las antiguas mansiones, los pasillos oscuros, las cartas que llegan en plena noche y los extraños sucesos que al principio parecen coincidencias. El espacio escénico está concebido como un lugar donde la luz parece ceder constantemente terreno a la oscuridad y la realidad habitual comienza a desvanecerse lentamente.
En la obra participan Sofía Cocola, Antonio Niro, María Díaz, Pablo Remiseiro, Jesús Ortega y Guillermo Gil. En lugar de un terror directo, la puesta en escena apuesta por la tensión, las pausas y la sensación de una presencia inexplicable alrededor de los personajes.
Se ha prestado especial atención a la parte visual. La iluminación, el sonido y la escenografía de Daniel Cano crean la sensación de un espacio en constante transformación: las habitaciones parecen estrecharse, las sombras se convierten en parte de la acción y las escenas van borrando poco a poco la frontera entre el sueño y la realidad.