En la obra «Tabú», la conversación comenzará con aquello de lo que normalmente se prefiere no hablar. Su protagonista, Fernando, compartirá su historia personal e invitará al público a hablar sobre los deseos, la vergüenza y los prejuicios. La música y el humor provocador ayudarán a mantener la conversación, aunque el tema haga que alguien se sonroje.
Fernando convierte el erotismo en un motivo para compartir intimidades, intercalando confesiones con escenas sensuales. El público también participa en lo que ocurre: interactúa con el protagonista, juega e influye en el ambiente de la velada.
«Tabú» nos invita a examinar nuestros propios tabúes a través de la experiencia ajena. Quizá resulte más fácil reírse de algunos de ellos que explicar de dónde provienen.