El Grinch se escondió en una cueva con la intención de pasar la Navidad en silencio. Pero unos invitados inesperados trastocarán sus planes: en su refugio resonarán canciones, comenzará la fiesta y el anfitrión tendrá que acostumbrarse a la compañía. En el musical familiar «La cueva del Grinch», en Espacio Broadway, el conocido gruñón no será tan malvado como solitario y desconfiado.
Tras su actitud huraña se esconde el deseo de protegerse del mundo. Poco a poco, la atención de los invitados y los pequeños gestos de cariño le ayudarán a sentirse menos solo. La historia combinará escenas divertidas con una reflexión sobre la amistad y la capacidad de ver, más allá del mal humor ajeno, aquello que una persona no se atreve a decir.