Nacido como teatro privado y convertido años después en referente institucional, el Romea ha evolucionado hasta consolidarse como un espacio donde conviven riesgo artístico y reflexión contemporánea. Bajo distintas direcciones y con nombres fundamentales al frente, el teatro ha mantenido una programación que entiende las artes escénicas como un lugar de pensamiento y debate.
Actualmente dirigido artísticamente por Josep Maria Pou, actor y figura imprescindible del panorama escénico, el Romea continúa apostando por una programación viva, abierta a nuevas miradas y lenguajes. Transgresión, entretenimiento y compromiso conviven aquí sin necesidad de competir entre sí.
Con su sala a la italiana y una historia escrita entre aplausos, estrenos y transformaciones, el Romea forma parte de la memoria cultural de Barcelona. Un teatro que no parece interesado en convertirse en museo de sí mismo: prefiere seguir haciendo preguntas desde el escenario.