Desde su creación en 2007 por iniciativa de Elsa Peretti, el proyecto ha defendido una idea clara del teatro: un lugar vivo donde las obras no solo entretienen, sino que también cuestionan, incomodan y abren conversaciones. Esa visión sigue marcando su identidad actual, con una programación que mezcla dramaturgia catalana e internacional, nuevas voces y creadores consolidados.
El Akadèmia presta especial atención a los procesos creativos y al diálogo entre artistas y público. Coloquios, lecturas dramatizadas, talleres y encuentros forman parte habitual de una actividad que entiende el teatro como algo más que una función de dos horas.
En esta nueva etapa, el espacio refuerza además su apuesta por el talento emergente y las colaboraciones intergeneracionales. La escena se convierte así en un terreno compartido donde conviven experiencia, riesgo y nuevas miradas. Más que un simple teatro, el Akadèmia funciona como un laboratorio cultural abierto a las preguntas de su tiempo.