Su horchata de chufa es, sin duda, la gran protagonista. Refrescante y equilibrada, se prepara siguiendo métodos tradicionales que preservan el sabor auténtico de una bebida profundamente ligada a la cultura mediterránea. Durante los meses más cálidos, continúa siendo uno de los placeres más buscados por barceloneses y visitantes.
La pasión por la artesanía también se refleja en la elaboración de sus turrones. Con una trayectoria que se remonta a 1920, Sirvent trabaja con materias primas seleccionadas, como la almendra marcona y la miel de romero, siguiendo procesos heredados a lo largo de generaciones. Además, es la única turronería de Barcelona que cuenta con fábrica propia en Xixona, cuna de este dulce tradicional, lo que le permite controlar cada etapa de la producción y garantizar la máxima calidad.
La oferta se completa con helados y otras especialidades elaboradas con la misma dedicación. En un ambiente familiar y cercano, Sirvent continúa siendo un lugar donde la tradición no se conserva como un recuerdo del pasado, sino como una experiencia que sigue viva en cada receta y en cada visita.