Con más de 40 años siendo un bar reconocido en la Barceloneta, es indudable que muchas personas lo visitan por su renombre. María José Otero, su propietaria, ha sabido mantener la esencia del bar todo este tiempo, siempre impregnando su propio sello en el bar de barrio.
Las tapas son la especialidad de este lugar, pero aún más lo son sus bombas picantes. El slogan del lugar, que además puede leerse en una de las paredes principales del establecimiento, deja en claro quienes son las protagonistas del menú: «No hablamos inglés, pero hacemos unas bombas cojonudas». La receta de las mismas ha sido conservada en el tiempo. Es un tesoro bien guardado, para que no existan réplicas de sus excelentes tapas. Además de las bombas, que ya son bastante perseguidas por la clientela, ofrecen patatas bravas, vermut, pescado frito, tortilla, morcilla, y otros muchos platos tradicionales de la comida española.
Es ideal para compartir con amigos, tomar algunas copas y probar sus famosas elaboraciones. La reputación del bar ha llegado hasta nivel internacional. Las reseñas de sus visitantes, como la página de instagram deja en claro la calidad en los productos y servicios que ofrece este bar de calle. En el local se tienen en cuenta a las personas vegetarianas, ofreciendo opciones que no llevan carne en su menú.