Su carácter se entiende también a través de la historia de Nou Barris, un territorio donde las fiestas, las asociaciones y la participación ciudadana han tenido un papel decisivo en la construcción de una identidad común. La cultura popular y las celebraciones de los distintos barrios siguen siendo una parte importante de esa vida colectiva.
Por sus dimensiones y configuración abierta, la Plaça Major de Nou Barris funciona como escenario para actividades públicas y encuentros vinculados al calendario de la ciudad. En determinadas fechas deja de ser únicamente un lugar de paso para convertirse en un punto de reunión del distrito, capaz de acoger propuestas culturales y celebraciones al aire libre.
Es uno de esos espacios que permiten conocer otra Barcelona, alejada de los recorridos más turísticos y estrechamente relacionada con la vida cotidiana de sus barrios.