Cien baldosas dañadas en la Gran Via, marcadas por vecinos. El ayuntamiento promete arreglos en enero de 2026. La protesta busca evitar caídas y visibilizar el abandono. El malestar crece en Sant Martí. ¿Por qué no se actuó antes?
Un centenar de baldosas rotas y hundidas en la Gran Via, a la altura del barrio de Provençals del Poblenou, han sido señaladas con pintura amarilla por los propios vecinos. La acción, impulsada por la Asociación Amics de la Gran Via, pretende alertar sobre el riesgo de caídas y denunciar la falta de respuesta municipal.
Las losas dañadas se concentran entre las calles Josep Pla y Maresme, en el distrito de Sant Martí. Los residentes, cansados de esperar, decidieron marcar el pavimento con espray amarillo esta semana. El objetivo: advertir a los peatones y presionar al ayuntamiento para que actúe.
Tras la protesta, el distrito de Sant Martí anunció que la reparación de la acera comenzará a partir del 19 de enero de 2026, una vez aprobado el presupuesto municipal. La brigada de mantenimiento será la encargada de los trabajos.
Edorta Moreno, portavoz de la asociación vecinal, explicó que el mal estado del suelo afecta a más de 200 metros en el lado mar de la Gran Via. Según relató, ya en octubre trasladaron la queja al distrito, pero la respuesta fue negativa por falta de fondos. Mientras tanto, la acera del lado montaña sí fue rehabilitada el verano pasado.
El malestar vecinal no se limita a las baldosas. También denuncian problemas con la recogida neumática de residuos, acumulación de basura junto a los buzones, vehículos mal aparcados en la acera e inseguridad. Moreno reclama que el alcalde visite la zona y escuche sus demandas.