Lanzada en 2022, la plataforma conecta viajeros con anfitriones locales —artesanos, agricultores y guías— eliminando comisiones excesivas y apostando por una economía justa, donde la mayor parte de los ingresos se queda en la zona.
Según José Manuel Colsa, fundador del proyecto, el viajero moderno busca algo más que una simple lista de servicios: valora el contacto directo, la comodidad de la reserva y saber que su dinero llega a quienes lo merecen. Por eso, en Vamos Rural, los anfitriones fijan sus precios y reciben directamente la mayor parte del pago.
En solo dos años, la plataforma ha alcanzado cerca de un millón de euros de facturación y opera en Cantabria, Asturias y el País Vasco. Los ingresos se reinvierten en familias, granjas y pequeñas localidades, transformando el turismo en una fuente sostenible de ingresos locales.
De cara al futuro, Vamos Rural planea expandirse a nuevas regiones, manteniendo su principio fundamental: apoyar no al flujo de turistas, sino a las personas que viven y trabajan en el territorio.