La obra mostraba al delantero del FC Barcelona besando la Copa del Mundo con la camiseta de la selección. Sobre la imagen podía leerse “Making History”, acompañada de dos estrellas en referencia a los títulos logrados por España en 2010 y 2026.
El futbolista era el protagonista inevitable del mural. Ferran Torres salió desde el banquillo y marcó en el minuto 106 el único gol de la final contra Argentina, disputada el domingo 19 de julio, que dio a la selección su segundo campeonato mundial.
TVboy había elegido uno de sus muros habituales en el entorno de Joanic, donde ya ha retratado a figuras del deporte, la política y la cultura. Durante el proceso, el artista contó que una niña reconoció rápidamente al delantero al pasar junto a la pintura.
La intervención convirtió durante unas horas este rincón de Gràcia en un pequeño punto de encuentro para curiosos, aficionados y vecinos que se detenían a fotografiar la escena. La imagen enlazaba la celebración deportiva con la tradición de arte callejero del barrio.
Durante la noche, la pintura fue parcialmente tapada y aparecieron proclamas a favor de las selecciones catalanas. El ataque añadió una lectura política a una obra concebida como homenaje al jugador valenciano del Barça y a su actuación decisiva en la final.
TVboy ha asegurado que continuará trabajando pese a este tipo de acciones. Sus murales tienen un carácter efímero y otros homenajes deportivos realizados en Barcelona también han sido modificados, dañados o sustituidos poco después de aparecer.
La escena deja dos imágenes muy distintas en un mismo muro: primero, Ferran Torres levantando la copa como símbolo de una celebración compartida; después, la pintura blanca cubriendo parte del homenaje. En Gràcia, la victoria también ha terminado convertida en debate sobre identidad, fútbol y espacio público.