El origen del problema se ha localizado en una subestación de Sant Andreu, donde una avería en la red de alta tensión ha dejado sin suministro a unos 90.000 clientes. Aunque la intervención técnica ha permitido reducir rápidamente la cifra a 60.000 afectados, el restablecimiento completo aún no se ha alcanzado.
La incidencia se ha extendido más allá del barrio inicial debido a la interconexión del sistema eléctrico. Esto ha provocado cortes en varias zonas, afectando tanto a viviendas como a negocios y equipamientos públicos en plena jornada laboral.
El impacto se ha notado especialmente en la actividad comercial y en la movilidad, con locales sin servicio y vecinos buscando alternativas mientras esperan la vuelta de la luz. La incertidumbre ha marcado las primeras horas del día.
Los equipos técnicos continúan trabajando para resolver la avería lo antes posible. La prioridad es recuperar el suministro de forma progresiva y estabilizar la red.
Las subestaciones eléctricas son piezas clave para el funcionamiento de ciudades como Barcelona. Cuando se produce un fallo en uno de estos puntos, la afectación puede ser inmediata y masiva, lo que explica el alcance del apagón y la rapidez con la que impacta en la vida diaria.