La medida no implica que todos los coches los incorporen inmediatamente. El despliegue llegará con los 184 nuevos vehículos previstos para 2027, después de que el gobierno municipal haya aprobado el presupuesto necesario para incluir los detectores en la renovación de la flota.
Actualmente la Guardia Urbana dispone de 96 palas detectoras de metales. Estos dispositivos permiten a los agentes comprobar si una persona lleva cuchillos, navajas u otros objetos metálicos durante controles en la vía pública sin depender de que una unidad especializada acerque el material.
El anuncio llega después de un fin de semana en el que cinco personas resultaron heridas con armas blancas en diferentes episodios registrados en Barcelona. Hubo incidentes en distritos como Nou Barris, Sant Martí y Horta-Guinardó.
El alcalde, Jaume Collboni, ha vinculado el refuerzo del equipamiento policial a la necesidad de aumentar la capacidad preventiva de los agentes y ha advertido especialmente contra la normalización de la tenencia de cuchillos y navajas entre los jóvenes.
La incorporación de detectores a todos los coches patrulla no surge únicamente como respuesta a los episodios de este fin de semana. El pleno municipal ya había acordado en septiembre de 2025 avanzar en esta dirección, y la renovación de la flota ofrece ahora la oportunidad de extender el equipamiento a todas las patrullas.
Barcelona ha reforzado durante los últimos años los controles preventivos con detectores de metales en zonas de ocio, fiestas y puntos con grandes concentraciones de personas. Durante el verano, la Guardia Urbana también incrementó su uso en el dispositivo específico del frente marítimo.
La diferencia llegará a partir de 2027: las patrullas podrán llevar su propio detector dentro del vehículo, aumentando la disponibilidad de este recurso durante intervenciones ordinarias en cualquier punto de la ciudad.