¿Te imaginas poder pujar por una silla que estuvo en el salón de los Franco? Este otoño, casi 700 objetos que hasta hace poco decoraban el Pazo de Meirás en Galicia saldrán a subasta en Madrid. La familia del dictador ha decidido poner a la venta muebles, vajillas, fotografías, esculturas, alfombras y otros enseres familiares que fueron retirados de la histórica finca este verano, justo antes de su entrega definitiva al Estado.
La cita para los coleccionistas y curiosos será el 27 de octubre. Los lotes, que suman cerca de 700 piezas, arrancan con precios de salida que van desde los 100 hasta los 5.000 euros. No se trata solo de antigüedades: la selección incluye desde objetos cotidianos hasta piezas con valor sentimental para la familia, lo que añade un punto de morbo a la puja.
Un traslado con historia
El Pazo de Meirás, situado en Galicia, ha sido durante décadas uno de los símbolos más controvertidos del patrimonio vinculado a la dictadura. Tras años de litigios y debates públicos, la propiedad pasó finalmente a manos del Estado, pero la familia Franco se llevó consigo una parte considerable de su contenido. Ahora, esos objetos buscan nuevo dueño en una subasta que promete no dejar indiferente a nadie.
¿Qué se puede comprar?
Entre los lotes hay de todo: muebles de distintas épocas, vajillas que han visto pasar generaciones, fotografías familiares, esculturas y alfombras. Los precios de salida son variados, pero la mayoría de piezas se sitúan entre los 100 y los 5.000 euros. No es la primera vez que un patrimonio privado de este tipo sale al mercado, aunque pocas veces con tanta carga simbólica.
Un fenómeno que no es nuevo
La venta de bienes históricos o singulares no es exclusiva de la familia Franco. En Barcelona, por ejemplo, se han visto propuestas originales para gestionar el patrimonio inmobiliario, como la compra conjunta de vivienda para mayores de 40 años que no pueden asumir una hipoteca. Aunque el contexto es muy distinto, ambas situaciones muestran cómo el pasado y el presente se cruzan en el mercado de objetos y propiedades con historia.
¿Quién se llevará el recuerdo?
La subasta del 27 de octubre en Madrid no solo atraerá a coleccionistas de arte o antigüedades, sino también a quienes buscan un pedazo de historia, por polémica que sea. La expectación está servida: cada objeto cuenta una parte de la vida privada de una familia que marcó el siglo XX español. Que estos recuerdos cambien de manos en una sala de subastas dice mucho sobre cómo España sigue gestionando su memoria y su patrimonio. En un país donde el pasado nunca termina de irse del todo, la puja por los objetos del Pazo de Meirás es, en sí misma, un síntoma de los nuevos tiempos.